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Memorias

Esto es para mis adorados hijos, nietos y bisnietos con amor

ELLOS SON LA RAZÓN DE MI EXISTENCIA.

Este blog está dedicado a mis hijos, nietos, bisnietos, sobrinos y a toda la familia, BONADONA…

Conforme vaya contando la historia que conozco, respaldada por sus respectivos documentos, pondré fotos para tener una idea de la parte física de la familia, así sabremos al menos de dónde venimos, aunque no sepamos hacia dónde vamos. Cuando yo falte, ya no habrá quien les cuente nada y todo quedará en el olvido, si lo hago es para que se sientan orgullosos de nuestra familia y vean la estirpe de todos nosotros que nunca debemos olvidar y llevar nuestro apellido con honor.

La historia comienza desde donde yo recuerdo y por documentos que cursan en mi poder, y por algunas historias contadas por mi madre cuando yo era una niña, o sea, todo lo que recuerdo. Después encontré documentos de puño y letra de mi tío Alfredo Jáuregui Rosquellas y otros libros.

Mi bisabuela: Teresa Torre-Tagle y Cossio nació en Sevilla el 23 de agosto de 1830, última marquesa de Torre-Tagle. El título de marqués de Torre-Tagle fue creado por Felipe V el 1 de noviembre de 1730, en favor del capitán Don José de Tagle y Bracho por servicios prestados a la corona muy importantes, su esposa era Doña Juliana Rosa Sánchez.
Sucedióle su hijo legítimo Tadeo, casado con Josefa Isásaga
Luego Don José Manuel de Tagle é Isásaga, casado con Josefa Portocarrero y Zamudio. Después sucedióle su hijo, Don José Bernardo de Tagle y Portocarrero, fue el último marqués, muerto en el Callao en septiembre de 1825.

Careciendo de hijos don José Bernardo, el título debía pasar a su hermano don Juan Ramón, y luego a su única hija y legítima heredera Doña Teresa, mi bisabuela, quien heredó el título, pero los Ortiz de Ceballos valiéndose de malas artes, con intrigas y calumnias la desposeyeron de todo su dinero. De alguna manera ellos estaban vinculados a la casa Torre-Tagle, pero en ningún caso eran herederos.
Los antecedentes y servicios de cada uno de los Marqueses se encuentran en la obra del general Uriburo, tomo 8, véase Tagle y Bracho y Torre-Tagle.

Mi bisabuela, Doña Teresa Torre-Tagle y Cossio, era hija legítima de Juan Ramón, hermano único del último marqués, y heredera del marquesado. En 1900 se sustentó un pleito con los Ortiz de Cevallos, apoderados de todos sus bienes en Lima. Fue nuestro abogado Don Ricardo Mujía, entonces Ministro de Bolivia en Lima, pero las intrigas peruanas y el dinero gastado por ellos hicieron que las cosas se eternizaran y quedaran sin resolver, así murió mi bisabuela en la ciudad de La Paz, pobre y abandonada, esperando un fallo para reivindicar lo que en justicia le pertenecía, sus títulos y su dinero.
Hoy la Cancillería peruana, ocupa el Palacio de Torre-Tagle en Lima, Perú.

Siendo Teresa muy joven, hizo un crucero de placer por el Mediterráneo, allí en el barco, conoció a un hombre muy hermoso, inmediatamente quedaron prendados uno del otro, la Marquesa era una mujer hermosa, rubia, de ojos color miel, piel muy blanca, no tan alta, era más bien baja de estatura y no tan delgada, sus rizos rubios le caían por la espalda aunque ella los llevaba siempre sujetos con los peinados de la época.
Conoció a este hombre, por el cual sintió un amor tan grande, que rayaba en la locura, decidieron hablar con el capitán del barco para que los case, no querían vivir en pecado y así se lo hicieron saber y el capitán accedió a los ruegos de ellos y los casó, dos días duró la luna de miel, en la próxima parada del barco, él desapareció sin dejar rastros.

Buscaron por todo el barco, participó la policía costera, bucearon en el mar y no encontraron nada, cuando se disponían a zarpar sin él, la Marquesa lloraba y decía que no se iría sin él.
Cuando ya estaban por partir sin él y sin ella, llegaron unos hombres todos vestidos de blanco, eran monjes trapenses, y venían a participarle a la Marquesa que él estaba arrepentido de su pecado, que él había hecho votos de castidad y silencio y los había roto, tan desolado estaba que volvió a su convento, allí pidió perdón y envió esta especie de delegación para decirle que se olvide de él y del amor vivido, pero ellos agregaron algo más, maldijeron a la Marquesa hasta su quinta generación indicando que nunca tendrían paz, ni dinero, que no serían estables y que sufrirían mucho, porque ella había hecho que un santo pecara y esto tendría que tener un castigo. Muerta de dolor y tristeza, Teresa volvió a Sevilla, y luego su familia se trasladó a Lima, donde compraron el Palacio y vivieron entre Lima y Sevilla.

La marquesa volvió a su vida anterior y luego de un tiempo conoció a Luis Pablo de Braganza, hijo espurio del Emperador don Pedro I del Brasil y de una dama de compañía de la Emperatriz, llamada Leticia de Lazy, con la que tuvo un niño, que desterraron.

Desterrado el niño del Brasil por su padre, para evitar problemas a la corona, porque nacería el primogénito del Emperador con la Emperatriz, más o menos los dos de la misma edad, fue entregado a Don Luis Pablo Rosquellas, Director de la Orquesta Real de Palacio.

Rosquellas recibió al niño, su fe de bautismo y una cajita con joyas y partió a Buenos Aires. Luego le atrajo la fama, la cultura y artes de la Culta Charcas, Bolivia, viajó allí y se radicó en Sucre.
Después de una vida muy activa, en las artes, las letras y la Judicatura, llegando hasta Ministro de la Corte Suprema de Justicia, se casó en Lima con Doña Teresa, Marquesa de Torre-Tagle, con quien tuvo dos hijas y un hijo: Clorinda, Leticia y Luis Pablo.

Clorinda casada con el Embajador inglés en Bolivia, señor Wesley Beech. Vivieron en Londres y no tuvieron hijos.

Leticia, casada con don José Apolinar Jáuregui, vivieron en Sucre y tuvieron cuatro hijos: Apolinar, Eduardo, Enrique y Alfredo. Luis Pablo casado con Doña Felina de Anzoátegui. Vivieron en Sucre y tuvieron dos hijos, Mariano Pablo y Candelaria.

Estando en Bolivia don Luis Pablo Rosquellas, recibió una invitación del Emperador del Brasil, para regresar a Río de Janeiro con el niño. Ante ese peligro, don Luis Pablo adoptó legalmente al niño, dándole el nombre de Luis Pablo Rosquellas Torre-Tagle.

Hay mucho que decir de don Luis Pablo Rosquellas Torre-Tagle, veré si más adelante inserto parte de su magnífica vida.

Mi abuela, Herminia Williams Torre-Tagle, fue la única hija del segundo matrimonio de Doña Teresa Torre-Tagle y Cossio con el lord inglés George Williams, quien tenía pasión por la exploración, se fue a la Patagonia, allí descubrió un río, después se fue a Inglaterra donde murió a consecuencia de un virus contraído en la Patagonia.

Herminia se casó en primeras nupcias, con un capitán de la Marina Real Inglesa, Lord George Chaworth Muster; tuvieron tres hijas, Emilia, Teresa, y Rosa. Solamente conozco algo de Rosa, a la cual conocí en vida. Rosa se casó con un jurisconsulto paceño de apellido Eyzaguirre, tuvieron dos hijas, Nelly y Edda Eyzaguirre Chaworth Muster.

Nelly se casó con el abogado Remmy Rodas Eguino, tuvieron dos hijas, María Renée y Maritza.
Edda se casó con un señor Caballero, tuvo un hijo, Julio Caballero Eyzaguirre.

Herminia Williams, en segundas nupcias se casó con el vizconde Mauricio de Bonadona, de familia corsa, cuando aún Córcega pertenecía a Italia, antes de que Napoleón anexe la isla a Francia
Tuvieron tres hijos, Alfredo y Mauricio, mellizos, uno cura, otro militar, y Adolfo de Bonadona Williams mi padre.

Adolfo, quedó huérfano de madre a temprana edad, ella murió de tifus cuando hubo en Europa una epidemia; apenas tenía cuatro años, su padre, o sea mi abuelo, Mauricio de Bonadona, tenía un carácter muy inflexible y casi tenía a sus hijos en el abandono, al ver esto Don Moisés Ascarrunz, a la sazón, Embajador de Bolivia en Francia, casado con doña Emilia Flores, hija de un ilustre paceño, Zoilo Flores, veían con mucho amor a esta criatura y ellos no tenían hijos pese a estar casados muchos años, y entonces decidieron hablar con mi abuelo y decirle que ellos podrían ser tutores de Adolfo y criarlo como a un hijo, mi abuelo aceptó de buen grado pero eso sí, le dijo: solo tutor, no permitiré una adopción, así quedaron, mi padre, se fue con ellos a Buenos Aires, al nuevo destino del Embajador.

Vivían en Buenos Aires, pero un día sucedió algo, llegaba el príncipe de Saboya a la Capital y un niño tenía que hacer la entrega de las flores al Príncipe en el Hotel Alvear, el mejor hotel de entonces, y nombraron a mi padre para este cometido, porque era el muchacho más lindo, más educado, y pulcro que habían visto, tenía solo 9 años.
Yo tenía la foto de mi padre de entonces (ha desaparecido, no sé cómo) todo vestido de blanco con botines hasta media caña y camisa con encajes, una belleza, realmente en todo sentido, qué prestancia y qué blancura.

Cuando se cumplió la misión de don Moisés y volvieron todos a Bolivia, entonces vivían en el Prado, en una casa cuya foto adjunto, la única que hasta el día de hoy tiene dos pinos traídos de Francia y la podrán reconocer a simple vista.

Él vivió en esa casa, mientras estudiaba, fue alumno fundador del Instituto Americano, no conozco mucho la parte de esta edad de mi padre, solo que estudió Contaduría y Auditoría Financiera, trabajó hasta su muerte haciendo esto.

Él trabajaba en la Standard Oil Co. en Buenos Aires, pero por alguna razón que no conozco, seguramente por algún tratado, vino a Bolivia, directamente a Santa Cruz de la Sierra, no sé cómo mi padre llegó a ese pueblo.

Mi abuelo, padre de mi madre, Emilio de la Peña Tapia, era prácticamente el dueño y señor del pueblo, gran terrateniente, dueño de vidas y haciendas, invitó al recién llegado extranjero a visitar su hacienda y allí conoció a la que sería mi madre, con 17 años recién salida del internado después de 14 años en el establecimiento del Colegio Santa Ana.

Invitó a este ilustre caballero, venido de tierras extrañas y no fue más que ver a Susana de la Peña y Peña para que él quede absolutamente enamorado, y pidió la mano de esta niña inocente y bonita como nadie. Mi abuelo que era un hombre práctico y quería que su única hija se case con el mejor de todos, aceptó la boda de buen grado, además mi madre tenía una dote fabulosa, siendo mi abuelo el hombre más rico de la zona, dueño de gomales y grandes extensiones de tierra, yo no puedo ni siquiera calcular cuánto sería la dote, era en libras esterlinas, además mi abuelo era dueño del Tigre Hotel en Buenos Aires, donde estudiaban los hijos hombres como era costumbre de esas épocas que solo los hombres podían tener títulos profesionales, por eso sus hijos estudiaban y allí, uno de mis tíos, Julio, nunca volvió, se quedó allí para siempre. Mi madre por supuesto tuvo una educación exquisita con las monjas del Santa Ana, aparte de la enseñanza en sí, sabía tocar piano, tejer, bordar, hacer arreglos domésticos, o sea la preparaban para tener un matrimonio duradero y lleno de hijos.

Se casaron, vivieron como reyes yendo de un lado al otro, tuvieron seis hijos, los mayores tenían institutrices y tutores, traían su ropa de Francia, zapatos de Italia, y por supuesto lo mejor para comer y beber.
Vino la contienda del Chaco, Paraguay y Bolivia en guerra, mi padre, sin ser siquiera boliviano se alistó en las filas del ejército de Bolivia, proclamando que era una guerra injusta. Ahí empezó la debacle de la familia.

Seguiré con la boda, se celebró un día 5 de noviembre de 1915 (según certificado que cursa en mi poder, ella con 17 años y él con 24, ambos hijos legítimos). Él, Adolfo de Bonadona Williams, hijo de Mauricio de Bonadona y Herminia Williams Torre-Tagle,
Ella, Susana de la Peña y Peña, hija de familia, natural de Santa Ana de Velasco, hija de Emilio de la Peña Tapia y de doña Pabla Peña. Los desposados se fueron a vivir a Buenos Aires, aunque de tanto en tanto venían a Bolivia, a Cochabamba, a La Paz y San Ignacio y Santa Ana de Velasco y San Ignacio de Velasco; mi abuelo tenía por todos lados tierras y haciendas y los esposos, no es raro que lo hicieran ya que tenían familia en estos lugares, y medios suficientes para hacerlo; por este motivo, no hay dos hijos nacidos en el mismo sitio.

Mi abuelo, don Emilio de la Peña Tapia, nació en La Paz, en 1849, y murió en Santa Cruz el 26 de enero de 1939 a los noventa años de edad, su esposa era doña Pabla Peña, oriunda de Santa Cruz, falleció en San Ignacio de Velasco el 17 de diciembre de 1940; sus restos fueron trasladados después de 5 años por su hijo Néstor a la ciudad de Santa Cruz.

Los padres del Dr. Emilio de la Peña Tapia fueron el coronel ingeniero Antonio Vicente Peña Reinoso y la señora Ángela Tapia. El coronel Reinoso, hijo del teniente coronel Marcelino de la Peña y de la señora Petrona Reinoso, que fue por entonces Gobernador de la provincia de Chiquitos, en el año 1830, nombrado por el Mariscal de Zepita, don Andrés de Santa Cruz, el coronel Peña Reinoso fue educado en París, en la Academia de Saint Cyr, en el arma de artillería, y fue condiscípulo del Mariscal Francisco Solano López, dictador del Paraguay.

Hijos del doctor Emilio de la Peña Tapia.

1.- Julio Casto, nacido el 6 de octubre de 1896, era ingeniero y residía en Buenos Aires, donde fueron educados casi todos los hermanos, era casado con la señora Yolanda del Negro, y tuvieron un solo hijo, Nahuel.

2.- Susana, nacida el 29 de enero de 1900, se casó con don Adolfo de Bonadona Williams, tuvieron 6 hijos: Luisa Elena, Emilio, Adolfo, Gladys, Betty y Olga.

Mi madre murió en Sucre el 15 de abril de 1967, y mi padre en La Paz el 22 de febrero de 1968.

3.- Raúl Antonio, nacido el 20 de noviembre de 1902. Fue prisionero de guerra en el Paraguay, no se sabe que tuviera hijos, murió en la década del 60-70.

4.- Néstor Prudencio, nacido el 28 de abril de 1908 fue Benemérito de la patria, se casó con la señora Celia Davison, tuvieron un hijo, Mauricio Peña Davison, hombre inteligente como pocos, abogado e historiador.

5.- René Guillermo, nacido el 10 de febrero de 1910, murió en Buenos Aires en la década de los 60. No dejó descendencia.

6.- Emilio Antonio, nacido el 20 de diciembre de 1912, participó en la guerra del Paraguay y fue herido en las acciones de Corrales y Toledo. Se casó con la señora Nelly Gutiérrez, tuvo 4 hijos, Julio, Edgar, Aida, Diana (comprobaré esto, no estoy tan segura de si eran solo cuatro).

Del matrimonio de Bonadona y de la Peña, nacieron 6 hijos, Luisa Elena, nacida en Cochabamba, Bolivia, Moisés Emilio, nacido en Corumbá, Brasil, Julio Adolfo, nacido en Santa Cruz de la Sierra, Gladys, nacida en Salta, Argentina, Gloria Beatriz nacida en Rosario, Argentina, y Olga, nacida en Cuevo, Chaco boliviano, después de la guerra, por eso creo que estaban por esos lados, yo me imagino, nacer en Cuevo no es nada fácil, no figura ni en el mapa.

Mi padre, Adolfo de Bonadona Williams, tuvo un segundo matrimonio con Arminda Salinas, donde tuvo otros 4 hijos, Elena, Adhemar, Jorge y Yolanda de Bonadona Salinas.
Jorge murió el 18 de febrero de 2015, Elena vive en New Zealand, Adhemar en Los Ángeles, Yolanda vive en New York. Todos los hermanos siempre fuimos muy unidos, los diez, sin rivalidades y todo el amor que solo la muerte pudo más.

Luisa se casó con el teniente, en esa época, René Quiroga Paz Soldán luego fue General del Ejército de Bolivia, y Senador de la República. Hombre honesto, digno con gran sentido del honor, orgullo del Ejército de Bolivia, cochabambino de cepa, de familia muy distinguida. Tuvieron seis hijos, Emilio René, Julio César, Eduardo, Adolfo, Susana y María Renée.

Emilio, piloto de aviación, hombre idealista, seguro de sí mismo, guapísimo y bondadoso, él fue un hermano para mí, se casó con Tita Vargas, tuvieron una hija post mortem, Karem Quiroga Vargas. Desaparecido desde 1970, en la guerrilla de Teoponte, donde fueron buscando una mejor vida para el pueblo boliviano, allí ofrendaron sus vidas por amor al prójimo, los tres tenían profundos ideales.

Julio César, hombre más bondadoso no debe haber, respetuoso y amante de su familia, con gran sentido del humor y lealtad se casó con Gloria Andreuzzi, tuvieron 5 hijos: Víctor René, Alejandro, Mauricio, Adolfo y Luciano. Actualmente viven en Los Angeles.

Eduardo, hermoso como un sol, con sus ojos azules como el cielo, bromista, gran sentido del humor, amor fraternal por sus hermanos llevado hasta el punto de morir por no dejarlos.
Se casó con Evelia Gareca, tuvieron dos hijos, Sandra y Eduardo, fue asesinado en la Guerrilla de Teoponte igual que su hermano, Adolfo.

Adolfo, inteligente, humanitario, gran pensador y con fuertes ideales, jamás claudicaría de ellos, una persona que estaba segura de lo que quería, soltero, fue asesinado en la plaza de Teoponte junto con otros idealistas que creían que podrían cambiar Bolivia para hacerla una República digna y soberana, los tres dieron sus vidas por Bolivia para que sea una tierra sin clases oprimidas ni humilladas.

Susana, Susy, para todos, gran mujer, dedicada a su familia, hija llena de virtudes, amante de sus padres, dulce y delicada, no creo que nunca se haya cruzado un mal pensamiento en su cabeza, es buena, cariñosa y llena de amor. Se casa en Sucre con Salvador Sabag, hombre muy conocido en Sucre, de gran corazón, íntegro, de grandes virtudes, tuvieron un hijo, Carlos Manuel Sabag Quiroga.
En segundas nupcias se casa en New York con Ernesto Mendizábal, tuvo un hijo, Sergio Mendizábal Quiroga, viven allí.

María Renée, niña buena y pura, que sufrió en su tierna edad todas las grandes persecuciones de las dictaduras, junto a su madre, los dictadores querían acabar con esta familia, pero nosotros siempre fuimos más fuertes que ellos, porque teníamos la estirpe y la pujanza que solo te da la cuna. Viven en Sucre.

Moisés Emilio de Bonadona Peña, mejor hermano y padre no pudo existir, hermoso, inteligente, trabajador como ninguno, leal, amistoso, responsable y lo mejor que existió.

Primeras nupcias con Ela Cossio y tuvo un hijo, Alberto de Bonadona Cossio, intelectual, economista, conocido en nuestro medio como uno de los mejores, bondadoso y carismático.
En segundas nupcias se casó con Gladys Vargas Pereira, tuvo una hija Corina Susana de Bonadona Vargas, mujer inteligente y muy buena, llena de virtudes, gran madre y abuela.

Adolfo de Bonadona Peña, hombre fuerte y luchador, de grandes convicciones, ideales y amor por su país que ni los golpes, ni las palizas, ni los destierros pudieron doblegar esa alma llena de amor a su prójimo y a su patria, fue perseguido, desterrado, preso, por las dictaduras, pero jamás se humilló ante nadie, murió joven a consecuencia de esa vida tan sacrificada por amor a un pueblo para el cual quería una vida de igualdad y dignidad.
En primeras nupcias se casó con Diógenes Rivero Zapata, tuvo un hijo, Emilio Adolfo de Bonadona Rivero, hombre muy bondadoso, periodista, muy inteligente.

En segundas nupcias con Lily Mercado Betancourt, una mujer increíble en todas sus acciones, supo sobrellevar esa vida llena de temores y persecuciones con entereza, amor y gran devoción, siendo una madre ejemplar y una cuñada que nunca será olvidada. Tuvo una hija, Cecilia de Bonadona Mercado; Cecilia, mujer muy linda, muy inteligente, guió su vida con sabiduría y lealtad, fiel a sus principios, siempre supo lo que quería, hizo su vida tal cuál ella la quería, es bondadosa, carismática y amante de su familia.
Se casó con Mario Vasquez, tiene un hijo, Fabián Vásquez de Bonadona, quien en la actualidad vive en EE. UU., es economista.

Gladys de Bonadona Peña, mujer bellísima, idéntica a Teresa Torre Tagle, rubia, ojos color miel, buena, gran hija y gran amiga, se casó muy joven con el teniente Wilfredo Quiroga, primo del general Quiroga Paz Soldán, y tuvo dos hijos, Fernando y Carlos, Fernando vive en Cochabamba y Carlos, yo le decía Chaly, murió a la temprana edad de dos años; para mí fue un dolor inmenso, era una niña y el muñeco desapareció, fue terrible.

Como es habitual en esta familia son dos matrimonios, Gladys, se volvió a casar con Jaime Crespo Zelada, tuvo 6 hijos, Rosario, Georgina, Irma, Susana, Viviana y Diego, un solo hombre, quedó sin madre a la temprana edad de 7 años.
Rosario se casó con Gastón Cordero, tuvo tres hijos, Pablo, Jaime y Gastón.

Georgina se casó con Boris Aliaga, tuvo tres hijos, Elena, Carola y Boris. Georgina murió muy joven.
Irma Crespo de Bonadona, preciosa mujer, en primeras nupcias tuvo un hijo, Sergio Meave Crespo.

En su segundo matrimonio se casó con Napoleón López, tuvo dos hijos, Napoleón y Miguel Ángel. Viven en Santa Cruz.

Susana, no tengo ningún dato.

Diego, no tengo ningún dato.

Viviana, tiene siete hijos, son de un solo matrimonio, ellos son, Marco Antonio, Claudia, Alejandro, Vania, Mauricio, Carlos, y Máximo Lahore Crespo.

Gloria Beatriz de Bonadona Peña, en primeras nupcias con Jorge Crespo Zelada, hermano del esposo de Gladys, tuvo un hijo, José Adolfo Crespo de Bonadona, vive en Santa Cruz, casado con Inés Ríos y tiene 4 hijos, Alejandro, Eliana, y Carolina.

Habiéndose ido a vivir a Buenos Aires, después de un lamentable divorcio, allí se casó con Oscar Signes, con el cual tuvo dos hijas, Olga y Analía, con él vivió hasta su muerte. Luego ella se vino a Santa Cruz a vivir con su hijo José Adolfo. No tengo datos de los esposos ni de los hijos de Olga y de Analía.

Olga de Bonadona Peña, lo mismo, en primeras nupcias me casé con Hernán Sanginés Uriarte Ávila, familia paceña de gran estirpe; tuve 4 hijos con él, Iván, Nadia, Aimée y Tatiana Sanginés Uriarte de Bonadona.

En segundas nupcias me casé con Waskar Montenegro Céspedes, familia cochabambina de gran prestigio por ser literatos, escritores y periodistas, tuve dos hijos más, Carlos David y Mariana Montenegro de Bonadona.

Mi primer hijo, Iván Sanginés Uriarte de Bonadona, nació en Liverpool, Inglaterra, siendo hasta el día de hoy un ciudadano Inglés, estudió en el Instituto Americano (Amerinst) toda la primaria y secundaria, él siempre quiso ser médico y cumplió con su sueño, pese a los grandes sacrificios y renunciamientos que tuvo que hacer para poder seguir estudiando.

Las universidades fueron cerradas. Logramos que vaya a Tucumán, (Argentina), pero tiempo después también vino la época negra de la Argentina con desaparecidos y muertos, sobre todo los jóvenes, en Bolivia hubo una especie de tregua y reabrieron las Universidades, y en la Argentina vino la peor de las dictaduras y tuvo que volver para continuar con sus estudios aunque cada día había temor y cerraban y abrían las universidades, lo que se tenía que hacer en un año, lo hacían en dos, así que la carrera se hizo larga, gracias a Dios llegó el momento de terminar, yo admiro y amo a mi hijo por todo lo que tuvo que pasar, pero jamás desistió de su amor por la medicina, ahora es un gran médico y como persona no habrá jamás un hombre igual que él. Su juventud fue una eterna lucha para sobrevivir por las penurias económicas que pasábamos, él es un hombre idealista, pero dejó sus ideales y solo se dedicó a su carrera, escribió un libro que deja para la humanidad, «Manual Práctico Clínico Terapéutico para las Intoxicaciones Agudas», es un legado que deja para las generaciones futuras.
Cansado de ver que su país jamás saldría de su postración y pobreza se fue a trabajar a Barcelona donde reside y tiene 5 hijos, Antonio Sanginés Uriarte Falón, Nicolás Sanginés Uriarte Beyer, luego vienen Eric, Ania y Dylan Sanginés Uriarte Cortéz, los tres menores con una madre, es una familia muy unida. Los dos mayores ya son profesionales y viven por su cuenta, los tres menores son muy niños aún. Tiene una nieta a la que llamamos Canelita, hija de Antonio, es una niña parlanchina y muy bonita, o sea mi bisnieta.

Luego viene Nadia Tamara, mujer única y especial en todo, es administradora pública, gran talento la mejor en su campo, de belleza inigualable, ella nació en La Paz, llevó una vida sacrificada, pero se casó con quien quiso, José Luis Chain, tuvo dos bellas hijas, Vanessa y Vania, que ya se casaron, Vanessa con Edgar Gonzales, español, tienen dos hijos, Biel y Lara, todos viven en Barcelona. Vania se casó con Rafael Justiniano Bandeira, beniano, tiene un hijo, André Justiniano Sanginés; pronto nacerá el segundo… ya nació el segundo, se llama Ithan. Yo no sé ahora si pondrán el Uriarte que era imprescindible para el padre de mis hijos así mismo de todos los hermanos en Barcelona.
De muy pocas palabras, pero de sentimientos firmes, no es fácil que ella demuestre lo que siente, muy introvertida, cuando toma una decisión nadie la hace cambiar, muy valiente y gran madre. Creo que es única.

Viene Aimée, (Bien Amada) y siempre fue amada, la más dulce y buena, incomparable corazón, lleno de alegría y bondad, mujer divina que vive la vida a su modo, siempre alegre y feliz por más sinsabores que le dé la vida, se casó con Jorge Moscoso Gantier, tuvo 4 hijos, Diego, Carolina, Bernardo y Aimée Moscoso Sanginés.

Diego aún está soltero, Carolina se casó en primeras nupcias con…………………., tuvo un hijo, Christian Arce Moscoso, en segundas nupcias, como no podía ser de otra manera, con Diego Ramirez, tienen dos niños Rafael y Ian Ramirez Moscoso.
Bernardo primero se casó con Nebrett……..tuvo un hijo, Gadiel Moscoso….., que vive en Suiza con su madre, después se casó con Angélica….. tiene un hijo llamado Benjamín Moscoso, la última Aimée, vive aquí, pero trabaja mucho y le falta tiempo para ver a su abuela.
Aimée, mi hija, gran madre, valerosa, luchadora, sencilla, llena de vida, energía, romanticismo, escritora, gran poetisa, aunque solo una vez publicó lo que escribió tiene su mundo aparte donde nadie penetra y allí me imagino, vivirá sus ensueños.

Tatiana (llamada guagua, es decir, niña), porque entonces era la más pequeña y mimada de la casa, nació tres años después de Aimée, entonces parecía la hija de todos, es la mujer más transparente que puede haber, recta, desinteresada, bella, un sinfín de cualidades entre las que se encuentran su rectitud, sentido de justicia, gran hermana, llena de bondad, da todo sin pedir nada a cambio, inocente, correcta, ingenua, con gran sentido del humor y espíritu histriónico, podría haber sido una gran actriz, ella estudió contaduría que no va para nada con su carácter alegre y desinteresado, gran hija y gran amiga, casada; esta vez nos salimos del molde, se casó con Angel Guaman Vargas, y como dice su nombre, fue un ángel y lo será siempre, nunca cambió, hombre muy bueno, educado y cariñoso, es otro hijo para mí.
Tatiana, gran madre, esposa, compañera, hija, amiga, crió, junto con Ángel, tres hijos maravillosos, Leonardo, el genio, inteligente y bueno; Carlos Manuel, hermoso, inteligente como pocos y el pequeño Hernán Alejandro, delicado en todo su ser, bueno, confiable, culto y hermoso.

Tatiana, gran madre, esposa, hija y amiga, crió tres maravillosos hijos, Leonardo, (el genio), Carlos Manuel, inteligente como nadie y Hernán Alejandro, delicado en todo su ser, bueno, inteligente, confiable, culto y hermoso.

Carlos David Montenegro Bonadona, mi quinto hijo, es un hombre muy inteligente, lector empedernido, escritor, bondadoso y siempre sabe lo que dirá. No habla sin pensar, no es muy demostrativo pero es dulce y cariñoso. Quizá dejó lejos a su padre en inteligencia, es un ser superior, aunque él no lo sabe, hombre de pocas palabras, gran hijo, y padre maravilloso. No tiene muchos amigos, unos cuántos pero muy buenos. Él salió también del molde de los dos matrimonios. Se casó con Cinthia Perou Gutierrez y tiene un hijo, Ignacio Montenegro Peroú.

Mariana Montenegro de Bonadona, la pequeña gran hija y hermana, Marianita para todos, gran luchadora desde muy pequeña, luchó por su frágil salud, ella es pequeña de tamaño, pero es enorme en su lucha por la vida, dulce, buena, bonita, preciosa, es mi orgullo, por su tenacidad, gran sentido de la justicia, alma transparente, su vida es un cristal, mente lúcida como pocas, inteligente y admirable en todos los actos de su vida, trabaja con amor, poniendo toda su energía y voluntad y dando lo mejor de sí misma.
Carácter firme y gran pensadora sabe exactamente lo que quiere y sus decisiones son acertadas. Mi consejera y mi compañera, no pude tener más suerte en la vida que ella sea mi hija, es un tesoro, sin ella yo no podría vivir, yo la admiro y la amo mucho a mi chiquita.

Del segundo matrimonio de mi padre, Elena, gran amiga y gran persona, buena como pocas personas, se casó con Jaime Moreno, tuvo dos hijos, Rosemary y Jaime Moreno Bonadona.
Rosemary se casó con Peter Plumb y vive en New Zealand con sus dos hijos, Tatiana y Alejandro Plumb Moreno.

Adhemar, hombre íntegro, solidario y de gran corazón, gran hermano, no se ha casado, vive en Los Ángeles hace muchos años.

Jorge, mi amado hermano, murió hace un año, después de una larga enfermedad, dejando un inmenso vacío en mi corazón. Él fue el compañero y amigo de mi juventud, gran corazón, generoso y leal, él siempre fue una persona que estaba para todos, nunca nos dejó en la estacada, con él podías contar siempre. Era un real hombre, era mi confidente. Se casó con Rosario Quiroga de Ugarte, tuvo tres hijos, Fabrizzio, Jorge y Paola.
Del segundo matrimonio tuvo un hijo, Mauricio de Bonadona.

Yolanda, mujer inteligente, muy preparada, sensible, de firmes y grandes aspiraciones se casó con Jorge Frías, tuvo un hijo, que, desilusionado de su padre, se sacó el apellido del padre con leyes vigentes, y ahora es Sergio de Bonadona.
Se volvió a casar con Troy Collins, reside en Miami.

Aquí están los diez hermanos, solo quedamos tres mujeres, y un hombre, Adhemar, Elena, Olga y Yolanda; todos ellos tienen nietos y bisnietos, pero me quedaré en los hermanos. Puede ser que más adelante siga escribiendo acerca de mis nietos, bisnietos y sobrinos, ellos todos son grandiosos, y Dios me ha bendecido con esta bella familia, realmente soy una mujer privilegiada con todas las bendiciones y la vida que he tenido, llena de errores pero también llena de amor, que el amor supera todo lo malo que hay en mí. Casi todo lo hice mal, pero quiero que sepan que el amor que sentí, siento y sentiré, nada podrá igualar a este sentimiento, a nadie amé, ni amo ni amaré como a mis hijos.

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